¿Qué es lo que quiero? ¿Qué me gustaría hacer en la vida? ¿Dónde quiero estar en 5 años más? Preguntas sin respuestas claras. Eso me pasa. No cacho qué onda. Sólo sigo la rutina. Es fácil conectarse en la mañana al piloto automático y tomar rumbo al trabajo sin pensar. Siempre doblar en el mismo lugar, siempre subir al mismo vagón del metro, siempre seguir la misma ruta.
Hace tiempo ví "Into the wild". Me gustó mucho. El tipo se manda la media volá y se manda cambiar. Se va simplemente. Cambio. Valentía. Propósito.
Vamos a intentar relatar síntomas: Mientras ando en la rutina diaria de trabajar/viajar a la casa/la pega, es poco lo que me pongo a pensar o sentir. Existen momentos flashes, instantes de 1 segundo que observo "chuta como camina toda la gente para el mismo lado", "y vamos todos haciendo lo mismo", "chuta las caritas de pa' la cagá de la gente en el metro". Luego el instante se va tan rápido como llegó.
"Cada uno tiene la vida que se merece" Aunque pueda sonar un poco rudo, creo que es una buena frase. Si te sientes bien y cool, ok, es porque te lo mereces: tú te lo buscaste, tú te lo hiciste a tí mismo, tú lo lograste. Lo mismo al revés. Es una frase de responsabilidad: cada uno se crea su propia vida, su propia realidad.
Un compadre llamado Steve Pavlina escribió un post acerca de "Tú vs el cubículo" donde dice que "Nadie te obliga a trabajar encerrado en el cubículo: tú solito te lo estás haciendo. Pararte y mandarte cambiar es tán fácil como decidirte y hacerlo. El cubículo no tiene cómo derrotarte"
Oye Steve, date una pista poh. A ver si puedo llegar y decidir qué hacer.
martes, 17 de mayo de 2011
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